Producto del uso de internet y de la creación de foros, han ido surgiendo una serie de leyes informales que rigen este mundo tecnológico. Se basan en la observación de comportamientos habituales de la red, que puede llegar a desesperarnos o incluso a hacernos cambiar de opinión.

Conociendo esta variedad de leyes coloquiales, podremos entender el funcionamiento de internet y sus usuarios.

 

  1. Ley de Godwing

Esta ley creada por Mike Godwing en 1990, manifestó un hecho que se sigue dando hoy en día. Decía, “a medida que una discusión en Internet se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los Nazis tiende a uno.”

Tiene relación con lo conocido como “utilizar la carta de Hitler” en una discusión. Esta expresión se refiere a utilizar un argumento sin peso para hacer frente a una discusión. Un ejemplo puede ser, “Si eres vegetariano eres nazi, porque a los nazis les gustaba la verdura”.

 

  1. Ley de Poe 

Esta ley se atribuyó a Nathan Poe en 2005, y tiene que ver con la ingenuidad que existe en las redes.

El autor la explicó utilizando las siguientes palabras:

“Si no se utiliza un emoticono de sonrisa, o alguna otra demostración obvia de la intención humorística del texto, es imposible crear una parodia del fundamentalismo que alguien no confunda con fundamentalismo de verdad.”

La ironía y la parodia es muy utilizada en las redes sociales, no caigas en sus redes.

 

  1. Regla 34 

Esta regla promulga la frase “Si existe, hay porno sobre ello”.

La descripción es bastante clara. Cualquier contenido que hayas visto en internet, tendrá su parodia porno.

 

  1. Ley de Cunningham

El nombre de esta ley hace referencia al creador de la primera wiki Howard Cunningham. Sin embargo, el creador fue Steven McGeady, el cual concluyó que la mejor manera de conseguir una información en internet es escribiendo una respuesta de manera incorrecta.

Esto se debe a que en internet conviven millones de personas (“listillos”) que quieren demostrar sus conocimientos corrigiendo a los demás.

 

 

  1. Ley de Skitt 

Esta ley atribuida a G Brian Lord en 1998, atribuye que “todo mensaje que corrija el mensaje de otro usuario contendrá a su vez al menos un error.”

No es conocida como las anteriores, pero cabe destacar su importancia.

 

  1. Ley de Scopie 

Esta ley creada por Rich Scopie sugiere lo siguiente:

“En cualquier discusión sobre ciencia o medicina, citar a Whale.to como fuente fiable equivaldrá a perder la discusión automáticamente, y a ser expulsado con sorna por el resto de usuarios”.

No caigas en el error de hacerlo si quieres que te tomen en serio.

 

  1. Ley de Haig

La ley Haig avisa sobre la relación entre el mal gusto en el diseño de una página y un mal contenido. Por lo general suele ser muy alta.

 

  1. Ley de Pommer 

“La opinión de una persona puede cambiar tras leer información al respecto en Internet. La naturaleza del cambio es tal que se pasa de no tener opinión a tener una opinión equivocada.”

Esta ley creada por Rob Pommer en 2007, está dirigida a las personas que buscan información de manera rápida para poder opinar. Lo más normal es que no contrasten esta información, y por lo tanto, que en la mayoría de los casos sea incorrecta.

 

 

  1. La ley de Lovejoy

La ley Lovejoy hace referencia a frases que se utilizan para apoyar argumentos ridículos apelando a la emoción. Su nombre proviene de la esposa del reverendo de los Simpsons, Helen Lovejoy.

Un ejemplo puede ser la conocida frase de “¿Es que nadie va a pensar en los niños?”

 

  1. Ley de Cohen 

“Cualquiera que recurra al argumento de que “cualquiera que recurra al argumento de que… pierde el debate automáticamente”, pierde el debate automáticamente.”

Esta ley enunciada por Brian Cohen, en 2007, pretende terminar con las personas que utilizan este tipo de argumentos en una discusión. Sin embargo, por la misma regla, te pueden reprochar que cualquier persona que recurra a esta ley pierde el debate.

Un buen lío.

 

  1. ¡Ley de la exclamación! 

“Cuantas más exclamaciones se usen en un correo electrónico (u otra publicación), más fácil es que el texto sea una mentira absoluta. Esto también es cierto para las mayúsculas”.

Esta frase se cita en un artículo de Lori Robertson (publicado en FactCheck.org en 2008), y responde a la duda sobre la veracidad de los correos masivos recibidos.

¡Préstale mucha atención para no ser objeto de fraude!

 

Esperamos que este articulo os haya servido para identificarlas la próxima vez que hagáis uso del internet. ¡No volváis a pecar de pardillos!

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